¿Por qué Dios permite lo malo?

Si este tema nos interesa y deseamos tener luz sobre él, Dios en el nombre de su Hijo Jesús, nos ayudará con una explicación que dé paz al corazón.

Se acepta (se justifica), que Dios permita que...
...un asesino muera porque el padre de la victima se defendió.
...un alcohólico quede postrado luego de una pelea.
...un joven imprudente, adicto, choque con su vehículo y muera.
...que contraiga cáncer un fumador o SIDA un promiscuo.

Pero no se acepta que Dios permita que...
...niños mueran en guerras o por ataques terroristas.
...una persona que sale a trabajar sea herido o muerto por una bala perdida.
...alguien, solidario, muy querido, pierda todo lo que tiene en una inundación.
...un bebé nazca adicto.
...muchos hayan muerto, en las torres gemelas el 11 de setiembre de 2001.
...miles mueran en Oriente.


Un hecho concreto:
 Cuando en 1939 estalló la segunda guerra mundial, fue una tragedia. Los judíos, diseminados por todo el mundo, habían hecho asentamiento en Alemania desde hacía ya mucho tiempo, allí cada día celebraban el ritual judío para mantener la fe en Yahveh, pero no en Jesús.

 Cada mañana creían que era una oportunidad para afirmar la esperanza de que sus niños, jóvenes, pronto verían el día glorioso cuando Israel pudiera ser el pueblo cabeza de las naciones. Pero, de sorpresa, las fuerzas de Hitler llegaron a los hogares judíos y sacaron de sus casas a mujeres, bebés, niños, adultos sin ninguna contemplación. El holocausto judío es un ejemplo de los sufrimientos que la humanidad recuerda sin que se acepte una explicación comprensible de lo sucedido. Murieron millones de judíos.

 En este caso, Dios no dijo en su palabra, con detalles, que eso pasaría. El dijo claramente, que Jesús vino como salvador del pueblo judío, y los judíos lo rechazaron y mataron. Luego de tres años de predicación, realizada por el mismo Jesús, fueron pocos los judíos que lo recibieron en sus vidas. No tuvieron fe en El. Y aún hoy no creen en el nuevo testamento, no oran en el nombre de Jesús. Cuando Hitler vino contra ellos, su oración no iba por el Camino para llegar a Dios.

 Hoy los judíos, en su mayoría siguen rechazando a Jesús. En Juan 3.36 dice “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.” Esta Palabra del Señor, y todo el sufrimiento por el que pasa, debe ser de exhortación para el pueblo judío, que aún en este tiempo, sufriendo muerte y despojos no reconoce al Hijo de Dios.


Otro hecho concreto:
Algunos estadounidenses reclaman: ¿Dónde estaba Dios el día del 11 de septiembre de 2001 y tantos días de grandes tragedias como la tormentas poderosas que azotan últimamente a ese país? ¿Puede un Dios bueno permitir que muera tanta gente?

Alguien, queriendo asegurar la presencia de Dios cuando cayeron las Torres Gemelas, escribió lo siguiente:
¿Dónde estaba Dios el 11 de Septiembre? Dios estaba muy ocupado creando obstáculos para miles de empleados de las Torres Gemelas. Después de todo, solo 20.000 personas estaban en las torres cuando el primer avión se estrelló. En los dos edificios juntos trabajaban como 50.000 personas. Mucha gente que trabajaba en las torres declaró que ese martes, se les reventó una llanta del auto, sus despertadores no sonaron, perdieron el autobús, perdieron el tren, etc...etc... y llegaron tarde al trabajo... y se salvaron. Dios se puso al frente de los sistemas de salvamento y rescate, estuvo infundiendo valor casi sobrehumano a los bomberos de la ciudad de Nueva York a fin de rescatar cuantas vidas fueran posibles. Después de que los dos aviones cumplieron su macabro objetivo, Dios estaba atajando con sus dos manos las torres de 110 pisos cada una, para que miles de personas tuvieran tiempo de escapar. Y cuando finalmente la estructura, ya no pudo con el tremendo peso de las paredes de cemento y vigas de acero, las torres colapsaron, y colapsaron hacia abajo y no a los costados, esto también fue un milagro, si las torres hubieran caído de costado, hubieran arrasado con mas de 20 cuadras a la redonda y miles más hubieran muerto. Y esto no fue todo, Dios dio consuelo y resignación a cada una de las personas, brindándoles fuerza y valor para seguir adelante con sus vidas. Y mi Dios seguirá siempre con todos nosotros. El es la fuerza, el pilar de nuestras vidas, el que nunca nos abandona en los momentos difíciles. Así que, si alguien te pregunta "¿dónde estaba Dios el 11 de septiembre del 2001?" Diles con certeza que... DIOS ESTABA POR TODOS LADOS. A pesar de todos los daños y de la magnitud de esta tragedia, yo veo el milagro de Dios en cada parte de ella.


Otra persona escribió sobre el tema, lo siguiente:
"¿Por qué permitió Dios algo tan atroz?"
Porque Dios no puede imponer el bien a una humanidad que en realidad provoca el mal.

En los Estados Unidos es donde están la mayoría de los que preguntan la razón por la que Dios ha permitido que estos hechos terroristas ocurrieran.

Sin embargo, esta es la misma nación:
- Donde se ha legalizado el aborto, el cual termina la vida de 3,333 niños TODOS LOS DÍAS.
(Ver Proverbios 6.17)
- Que han elegido jueces que han prohibido la publicación de los Diez Mandamientos en las escuelas públicas.
- Que sostienen una industria llamada Entretenimiento (Cine y Música), la cual comunica y enseña sexo libre, mentira, traición, crimen, violencia.
- Cuyos jueces han legalizado los matrimonios entre homosexuales, lesbianas.
- Y también la adopción de niños por parte de matrimonios de homosexuales, lesbianas.
- Y han legalizado que un maestro de escuela pública pueda llevar revistas pornográficas a la escuela, mientras se ha hecho ilegal llevar una Biblia.
- Y han legalizado pornografía televisada, mientras es "políticamente incorrecto" mencionar el nombre de Jesús en el aire.
- Y también, los jueces han obligado a las congregaciones y entidades religiosas a tener que aceptar pastores y maestros niversitarios homosexuales y lesbianas, en nombre de la no-discriminación.

Es evidente que Dios ha sido rechazado por las autoridades, por los jueces de ese país y de casi todos los países. “...No hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas” entonces cuando Dios permite el castigo a una Nación que provoca a Dios, pues lo nombran y se hacen como si estuvieran convertidos a El, debemos reaccionar y darnos cuenta que Dios no apoya lo que atenta contra El mismo. El castiga y corrige. La única forma en la que Dios pudiera detener la maldad en la tierra en estos tiempos, sería obligando al hombre a hacer lo bueno según su Palabra. Pero... ¿tú quieres que Dios te obligue a leer los mandamientos, a orar, a creer en el Nombre de Jesús? Dios no quiere que seamos robots. El nos da el libre albedrío de escoger entre el bien y el mal. Nos dejó la Biblia para que allí encontremos las respuestas a las dudas y reclamos. Para que encontremos la vida eterna y abundante. Dios es justo, bueno y todopoderoso, pero muchas personas creen que las guerras, el hambre y la muerte de infinidad de seres inocentes, son una prueba de que Dios no existe: “¿Dónde está Dios? O ¿por qué, si Dios es tan poderoso y bueno, no evita estas cosas? Confesamos que Dios todo lo puede, que es amor, bondad y santidad, pero en el mundo se manifiesta el mal cada día más y la pregunta: ¿Por qué Dios permite...? se pronuncia en muchos corazones.

Mas es necesario conocer a Dios para juzgar. Dios permite el mal, más El es infinitamente perfecto e infinitamente bueno. Dios es la Bondad y la Perfección misma.

En el Salmo 100.5 leemos:
"porque Yahveh es bueno, para siempre es su misericordia, y su verdad por todos los siglos". Y Jesucristo, a un joven que le llamó "Maestro bueno" le dijo: "Ninguno hay bueno sino sólo Dios".

Aunque Dios es bueno, el hombre se separó de Dios, y esto produjo la desgracia y la ruina moral de la humanidad y convirtió un mundo de luz, paz y buena relación con su Creador, en un mundo de error, tragedia y sufrimiento. Dios causa todo el bien que vemos, y permite que suceda el mal... y lo permite sólo para sacar un mayor bien a los que le aman. Romanos 8.28

Y lo permite porque Dios hizo a los seres humanos libres. Dios quiere que lleguemos a El en libertad. Ser libre significa que podemos escoger libremente el bien y también escoger libremente el mal. Con la libertad existe entonces la posibilidad del mal. Los hombres y mujeres de todos los tiempos -desde Adán y Eva hasta hoy- hemos mal usado ese regalo tan valioso que Dios nos dio: la libertad.

Y el mal en el mundo no es fruto de la voluntad de Dios, sino del mal uso que el ser humano ha hecho de la libertad que Dios le dio.

El hombre cuando no está con Jesús, y tiene orgullo, egoísmo, mentira y tantas otras actitudes malas, que crecen, entonces se manifiesta la maldad, la injusticia, el desamor, la violencia y todos los demás males que vemos en nuestro entorno y en el mundo entero. Pero Dios no quiere esto. Y sólo con la aceptación de la Palabra de Dios, de Jesús, el hombre puede cambiar. Por eso la voluntad de Dios es que todos los seres humanos nos salvemos y lleguemos al conocimiento de la Verdad. 1 Timoteo 2.4.-5

En Ezequiel 33.11 leemos:
"Vivo yo dice el señor Yahveh, que no me complazco en la muerte del malvado, sino en que se vuelva el malvado de su camino y viva". Esto significa que Dios, dentro de sus planes justos y perfectos, está dispuesto a cambiar de proceder para con aquellos que cambian su andar para con El.

Si Dios quiere sacar lo malo de la Tierra, tendría que destruir a toda la raza humana, pues es la que no se comporta como Dios quiere. Y en lo que se refiere a su creación y todo lo que pertenece a sustentar y cuidar las cosas que existen en la naturaleza, Dios sigue fiel y perfecto en su obrar. No tiene culpas. No es Dios el autor de la destrucción de la naturaleza. Todo es consecuencia de lo que hace el hombre. Hasta el mismo hombre se acusa a sí mismo de destruir el medio-ambiente, y a su prójimo, con los elementos nocivos y los armamentos que ha inventado. Por lo tanto, tenemos que reconocer que el mal se sucede porque los seres humanos, eligen el mal. Y Dios permite que se tome esa terrible opción por el mal. Y cada opción por el mal que tomamos cada uno de nosotros va causando otros males en el mundo. Y optar por el mal es no recibir la Palabra como está escrita y luego vienen las consecuencias.

Vemos un colectivo quemado a la orilla de la ruta y un rosario cuelga del espejito. Antes de juzgar si estuvo Dios allí o no... ¿Se buscó en su Palabra lo que dice Dios del Rosario? ¿Leen la Palabra de Dios? ¿Conocían las víctimas a Dios y al Señor Jesucristo? Y si lo conocen... ¿leyeron Job?. Dios consideraba a Job, perfecto. Pero permitió que sus hijos mueran, que pierda todos sus bienes y que tenga una enfermedad maligna y vergonzosa. Todo lo permitió en su plan perfecto. Y de esa manera Job tuvo que tratar muchos temas con Dios. Y conoció a Dios. Y cuando Job oró por otros, recién entonces, Dios lo bendijo mucho más que antes (todo el libro de Job en la Biblia trata este tema). Dios, cuando permite el mal es porque quiere llegar a algo bueno. Sobre todo, la salvación.

El mejor ejemplo es nuestra redención. Esta ha sido el mayor bien sacado del peor mal: la muerte injustísima de Jesucristo, el Hijo de Dios, fue causa de nuestra salvación eterna.

Para Dios detener el mal, él tendría que necesariamente destruir a la humanidad. Pero él no puede dar reversa a su decisión de darnos libre albedrío. Nosotros sí podemos dar reversa a nuestra naturaleza pecaminosa y aceptar a Cristo, junto con la salvación, el perdón y el restablecimiento que solamente él ha comprado para nosotros.

Pero, si vamos a preguntarnos dónde está Dios cuando el hombre sufre, sería bueno preguntarnos dónde estaba Dios ese día del año 31, cuando un hombre, Jesucristo, fue injustamente juzgado, golpeado, lacerado, crucificado y muerto sin que tuviera la mas mínima culpa, sin que fuera en lo mas mínimo responsable de algún pecado.
¿Dónde estaba Dios el día cuando sobre un hombre fueron puestos todos los pecados de la humanidad, y en su agonía sudaba grandes gotas de sangre, cuando miles de pecados, iniquidades, rebeliones, fallas y equivocaciones de millones de seres humanos fueron puestos en un solo día sobre una persona?
¿Es acaso esto justo?
¿Dónde estaba Dios cuando las enfermedades, los dolores de toda la humanidad fueron puesto sobre un ser...?
¿Cuándo todos salimos despavoridos huyendo ante el castigo y la justicia divina que halló a un solo hombre y cargó en él sufrimiento de todos nosotros?
¿Dónde estaba Dios cuando las heridas (llagas) de todos nosotros fueron causadas a una sola persona?
¿Saben dónde estaba Dios? Dios dice en 2 Corintios 5.18-19 "... Dios estaba en Jesús reconciliando al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados..." Dios estaba haciendo el mayor bien para ti, para mi, para todos. Dios estaba amándonos a pesar de todo lo que hicimos y dándonos la posibilidad de tener sanidad, libertad, vida nueva y eterna, si creemos en la muerte de su Hijo por todos nosotros. Así como Jesús sintió el desamparo de Dios, en el momento más difícil de su vida, cuando moría, así también podemos sentir ese mismo desamparo, mas debemos creer en que Dios cumple sus promesas y no se olvida de nosotros, sino que su silencio es para nuestro bien.


Y muchos preguntan... ¿Y cuando mejorará todo?
Solo la venida del reino de Dios traerá vida y será en abundancia, pero es necesario anunciarle a países ricos que ese Día, para nada les valdrá su plata y su oro, debemos decirle a los países pobres, que la injusticia, la violencia y las desgracias, todavía permanecerán, debemos hacerle saber al mundo que solo cambiarán las cosas cuando el gobernante supremo del universo intervenga de manera extraordinaria en los asuntos de la humanidad. Esa fue la respuesta que Dios dio a Habacuc.

Y si el sufrimiento es continuo, inaceptable, ¿por qué esperar?
¿Por qué la demora de la venida del Señor Jesús?
¿Por qué Dios no viene mañana y acaba con los sufrimientos de pobres, desposeídos, enfermos, desempleados, mendigos, desnutridos, mientras que por otro lado hay ricos y llenos de todo lo que quieren?
¿Por qué no llega hoy?
¿Por qué seguimos sufriendo?...

La venida de Jesús se demora porque él quiere que todos sean salvos. 2 Pedro 3.4-9
En el gran día, cuando Dios venga, se sentará a la mesa, y verá tu lugar y mi lugar.
Y tenemos que estar allí. El así lo quiere. Pero quieren que todos estén.
La demora es porque él está alcanzando a la gente.

Cierto, muchos males parecen no recibir su castigo aquí en esta vida. Pero tenemos que estar seguros que, siendo Dios también infinitamente justo, en el tribunal de la eternidad, quedará todo en orden.
Es decir, el Juicio Final dará a conocer la sabiduría y la justicia de Dios. Ese día conocerá toda la humanidad cómo Dios dispuso la historia de la salvación de la humanidad y la historia de cada uno de nosotros para nuestro mayor bien, que es la felicidad definitiva, perfecta y eterna en la presencia de Dios en el Cielo.
Se conocerá cómo los diferentes males y sufrimientos de las personas y de la humanidad los ha tornado Dios para Su gloria y para nuestro bien eterno. Mucho de lo que ahora en este mundo se considera tonto, negativo, incomprensible, se verá a la luz de la sabiduría del Señor.

“El día que yo actúe, dice el Señor de los Ejércitos... entonces verán la diferencia entre los buenos y los malos, entre los que obedecen a Dios y los que no lo obedecen.
Ya viene el día, ardiente como un horno, y todos los soberbios y malvados serán como la paja.
El día que viene los consumirá, dice el Señor de los Ejércitos, hasta no dejarles ni raíz ni rama.
Pero para ustedes, los que temen al Señor, brillará el Sol de Justicia, que les traerá la salvación en sus rayos.”

Malaquías 3.13-20

Dios quiere que las naciones sean salvas. Y por eso te invitamos a leer la palabra en los siguientes versículos:
Salmo 33.12
Salmo 110.6
Isaías 2.1-5 // 8-11
Jeremías 7.28
Hageo 2.7
Mateo 24.7-14
Mateo 25.32
Lucas 24.47
Marcos 13.10
Hechos 10.35
Apocalipsis 7.9 // 15.4 // 21.24

A través de la lectura de los versículos anteriores habrás notado que Jesús envía su palabra a todas la naciones, y manda a orar (a Dios Padre en el nombre de Jesús) por todas la autoridades, por todos los hombres, así hay conversión y se vive en paz en el lugar que vivimos.

Si has tenido que padecer una desgracia incomprensible, y has creído que Dios no te quiere, sería bueno a tu vida que hablaras con El. Jesús es el camino para llegar a Dios. Dile a Jesús todo lo que piensas de El. Todo lo que no entiendes. Y lee la Palabra porque El fue quien nos dio vida y nos dejó ese libro, esas palabras que permanecen para siempre, así sabemos como andar delante de El y en su bendición. No dudes de su amor y de su sabiduría para conducir a la gente a su reino.

Con el amor del Señor Jesús te deseamos que Dios te bendiga en todo y que procures con todo tu corazón, no faltar a su reunión con El.

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